viernes, 29 de marzo de 2013

La preeminencia del amor


Fuente: Bohemian Coffe Break:



13 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

12 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 

Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 

no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 

no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 

El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. 

Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; 

10 mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. 

11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. 

12 Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. 

13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. 

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